Llegamos al final del estudio del Salmo 23. Y viendo los dos últimos versículos encontramos el gran banquete que el Pastor ha preparado para sus ovejas. Nos ha hecho la invitación a su mesa, nos ha dado la protección que solo el Pastor puede dar sus ovejas, y nos ha hecho sus invitados de honor ungiéndonos con aceite. Nos ha dado vida abundante de tal forma que podemos confiar que el bien y la misericordia nos seguirán todos los días de nuestras vidas y, mejor aún, estaremos en la casa de nuestro Dios por la eternidad.

No te pierdas el final de esta serie sobre el Salmo 23.